Hola amiga, tú que me acompañas desde hace dos años, tú que eres cuando no hay nadie. Vas a dormir y te despiertas conmigo y cuando no recuerdo que estás me haces poner los pies sobre la tierra, haciéndome sentir inferior, insegura y fea; haciéndome sentir que no te has marchado.

Contigo he llorado, he pasado hambre, me he propuesto metas, pero sobre todo me has hecho perder.

[su_quote]Me he perdido a mí, a amistades, he perdido ganas de hacer cosas, ganas de comer, ganas de salir de la cama…[/su_quote]

Me da miedo quedarme a solas contigo, es decir, conmigo y mis pensamientos, porque no necesito a nadie que me hunda si lo podemos hacer las dos, solas tú y yo podemos ser muy malas. Se me enfría el corazón, miento y soy distante. A solas tú y yo el mundo cambia.

Chica con miedo a la anorexia

Has condicionado mi vida convirtiéndola en un infierno, a veces pienso que estos demonios no se irán nunca de mi cabeza. Has hecho que esté rodeada de psicólogos y psiquiatras cada día de la semana, cuando yo lo único que quería era adelgazar.

Amiga, estoy intentando despedirme de ti comiendo, haciendo sentir orgullosos a los de mi alrededor, dejándome de comparar, o pesarme, dejando de hacer rituales. Pero cuanto más avanzo más me traicionas, más te enganchas a mí. ¿Tanto te necesito? ¿Tanto me has atrapado?

Y creces, lo sé. Creces cada vez que mis complejos toman fuerza, cuando me comparo, cuando no me como el desayuno, cuando me miro en el espejo y veo aquellas piernas gruesas y aquella barriga hinchada.

Estábamos destinadas a conocernos. Desde muy pequeña que me has vigilado y has esperado 13 años a salir. Cuando mamá cogió cáncer, la familia me juzgaba, como podía ser tanto egoísta en un momento tan delicado, ponerme a hacer “tonterías” con la comida si estaba “perfecta”?

No tienes planes para irte, pero yo sí para hacerte fuera. No quiero una vida de sufrimiento a tu lado. No quiero esta vida y merezco ser feliz. He llegado a comer medio Kit Kat, y eso menos a ti, a cualquiera le parecerá poco. Después mis sentimientos de culpa m’invaeixen, tú ya actúas, así que me pongo a subir y bajar escaleras hasta que ya no siento mis piernas.

Controlar las comidas forma parte de los síntomas de la anorexia

Controlar las comidas forma parte de los síntomas de la anorexia

[su_note note_color=”#f6e1f8″]Al principio yo pensaba que sólo sería una tontería de dos semanas. Me proponía un peso, y llegaba tanto rápido que me proponía otro, y así consecutivamente. Fui dejando de comer. Hacías que me controlara a niveles excesivos como pesarme hasta cinco veces al día, hacer doscientas “sentadillas”, y apuntarlo todo en una libretita. Así me fuieste atrapando amiga.[/su_note]

Ahora es duro releer aquella libreta. Ahora que te estoy echando fuera de mi vida. Ya no puedo perder nada más. He perdido el poder hacer deporte, correr, o mi pasión, poder bailar.

Y esta enfermedad está dividida en dos… tú y yo. Yo me quiero curar, quiero ser libre, quiero no preocuparme por nada, ni por las calorías de los alimentos, ni de las cantidades, ni del peso de mi cuerpo. Y es que estoy cansada. Pero en cambio estás tú, tú que no te quieres desprender de mí. Tú quieres acompañarme el resto de mi vida, quieres hacerme infeliz, y yo no puedo más.

Y hemos llegado al punto de que por tu culpa tengo una pequeña depresión. ¿Por qué camino me estás llevando amiga?

[su_quote]Una parte de mi te quiere a la vez que la otra te odia.[/su_quote]

Me has hecho tener miedo, porque era injusto ganarse la victoria poco a poco y que me lo hicieras perder en un segundo.

He tenido miedo de mirarme al espejo, de ver todas mis imperfecciones gritando, Miedo de mirar el números de la báscula cuando me pesaba. Por supuesto miedo a engordar. Miedo a dejar de ser yo.

Y si amiga, tú no has ido y los miedos aún están aquí conmigo, contigo. Y ahora me encuentro escribiendo estas palabras como si esta historia no fuera la mía. Como si fuera otra persona la que hubiera tenido que pasar por esto. Sabes que estas cosas pasan, pero no a ti. Piensas que te queda lejos, pero al fin y al cabo, está a tu lado.

Imagina … imagina que caminas por un camino, el camino de tu vida, en medio de un bosque. Es largo, frondoso, parece maravilloso, pero es incierto.

Hay unos troncos que intentan taparte la luz del sol, intentan hundirte hasta el fondo. Te empiezas a sentir inferior, incapaz de encontrar la salida.

[su_note note_color=”#9af795″]Amiga, tu eres este bosque en medio de mi vida, de mi camino ¡Encontraré la salida porque necesito vivir!

Adiós amiga anorexia.[/su_note]

Adios anorexia

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