¿QUÉ ES LA VIGOREXIA?

La vigorexia es el nombre de un trastorno psicológico grave que va en aumento en las sociedades más avanzadas del mundo, es considerado un trastorno alimentario como pueden serlo la anorexia o la bulimia. Estas son algunas de las causas que podrían inducir a la vigorexia:

Vivimos en una sociedad consumista, cuyo objetivo es que la persona de a pie adquiera determinados productos y pague por ellos. Mientras más compren las personas y mayor número de compradores exista, mayores ganancias para las empresas que desean venderlos. Para conseguir que nosotros, los usuarios compremos determinados productos, las empresas pagan a los medios de comunicación para que persuadan, sugieran, hasta convencer o imponer ciertos valores en concreto. Son valores que no son necesarios para la vida humana, valores que son incluso dañinos, pero que se necesitan imponer para generar ganancias. Algunos de estos valores son el culto al cuerpo, el intentar mejorar la apariencia física constantemente y siempre en la línea de los modelos de belleza que nos vienen impuestos por los medios de comunicación, no tanto por el culto a la salud, como a los cuerpos de apariencia saludable, siempre en la línea también de lo que los medios consideran que es sano. Así se generan inmensas cantidades de dinero fruto de la venta de productos que de alguna manera nos ha sido impuestos.

Vigorexia

La obsesión por estos cultos impuestos por nuestra sociedad como la nuestra, basada en el consumo generan muy habitualmente trastornos alimenticios. Cuando alguien hace referencia a los trastornos alimenticios, lo primero que se nos viene a la cabeza es la anorexia, bulimia o trastorno por atracón, pero también van apareciendo nuevas formas de trastornos derivados de la obsesión con la apariencia física, como son la ortorexia o la vigorexia.

El trastorno ortoréxico es una obsesión patológica por ingerir sólo comida que el individuo tiene en su lista de comida sana, rechazando cualquier otro tipo de alimentos. El concepto de lo que cada cual puede llegar a considerar “comida sana” varía bastante según cada paciente que padece la ortorexia, pero en general se consume siempre sólo un grupo de alimentos muy determinado y restrictivo, con hábitos peculiares, y con características especiales y diferentes de lo que consideramos una dieta variada o de la alimentación habitual en el resto del planeta.

La vigorexia es una obsesión patológica por conseguir un “cuerpo musculoso”, llegando a hacer todo lo posible por tener cada vez más masa muscular y reducir el volumen de grasa corporal, haciendo que el individuo se llega a obsesionar tanto por su forma física, que su mente llega a distorsionar la imagen que el individuo percibe de si mismo en el espejo y se ve más débil, con menos músculo y con más grasa que la que en realidad tiene.

SÍNTOMAS DE LA VIGOREXIA

¿Cómo podemos saber si un familiar, un amigo, o tal vez nosotros mismos padecemos vigorexia? Hay determinados síntomas de la vigorexia, que diferencian a quienes paceden un trastorno vigoréxico de quienes se dedican a practicar deporte de manera sana.

Vigorexia, dietas, batidos y ciclos

La persona afectada por la vigorexia tiene una necesidad de transformar su cuerpo, desarrollando mayor masa muscular y reduciendo el nivel de grasa. Esto suele hacerse a unos niveles muy significativos. Los afectados por vigorexia intentan tener los músculos cada vez más grandes y reducen la capa de grasa a niveles peligrosos para el funcionamiento del organismo. En las mujeres puede ocasionar la retirada de la menstruación, osteoporosis, deterioro de la piel, las uñas y el cabello, y en ambos géneros problemas hepáticos, pancreáticos, cerebrales, renales, circulatorios y cardíacos, entre otros.

Estas consecuencias negativas de la vigorexia no aparecen solamente por agrandar tanto la masa muscular o reducir excesivamente los niveles de grasa. También aparecen problemas de salud debido a las dietas que han de seguir los practicantes de musculación con el fin de conseguir estos objetivos de transformación corporal. Estas dietas generan un estrés importante para el organismo, ya que suelen ser dietas hipercalóricas, pero además con un alto porcentaje de proteínas.

Las dietas hiperproteicas son dietas desequilibradas, ya que incluyen grandes raciones de proteínas, reduciendo mucho el aporte de hidratos de carbono y de grasas. Son dietas parecidas a la dieta Dukan, la cual ha generado múltiples problemas de salud en sus seguidores, llegando a ser el creador de la dieta expulsado del colegio de médicos de Francia.

LA VIGOREXIA EN LOS HOMBRES

El culto al cuerpo, a la moda y a la estética son valores imperantes en las sociedades industrializadas. La obsesión por la apariencia física atrae cada vez más a los hombres y la publicidad se ha llenado de reclamos tales como métodos para estar “cachas”, maneras para estar lo más musculado posible, lo cual lleva al individuo a contraer un trastorno alimentario, como hemos visto.

Vigoréxico en el gimnasio

El trastorno vigoréxico en los hombres les lleva a distorsionar el modo en el que ven sus cuerpos en el espejo, siempre pensando que les falta aún más músculo y que han de reducir los niveles de grasa. Para ello, invierten una gran cantidad horas semanales en los gimnasios, acudiendo a entrenar para muscular su cuerpo, aún estando lesionados, y sacrificando familia, amistades y trabajo para lograr los exigentes objetivos que se proponen.

La comida se torna muy artificial, desde las citadas dietas basadas en grandes cantidades de proteínas y pocos hidratos y grasa, hasta los numerosos suplementos que han de tomar para aumentar la masa muscular, reducir la grasa corporal o estimular el rendimiento deportivo. Algunos de estos suplementos son ilegales por causar graves daños al organismo, como los tratamientos conocidos en el mundillo de los gimnasios como ciclos de esteroides o con hormonas del crecimiento y son recetados de modo clandestino, provocando daños a corto y medio plazo en los usuarios.

LA VIGOREXIA EN LAS MUJERES

Los ideales de moda y de belleza han causado aún mayores daños entre la población femenina, como ya se sabe. La idealización de la delgadez extrema ha disparado los trastornos alimentarios, tales como anorexia o bulimia, a niveles de epidemia. Pero recientemente se está adorando a un nuevo icono femenino, los “cuerpos fitness”, los cuales son logrados sólo por el 5 % de las mujeres. Debido a ello están agravándose los problemas de inseguridad y baja autoestima en el 95 % de las mujeres que no tienen ese físico, siendo un tipo de cuerpo trabajado para una competición de culturismo o de fitness.

Mujer vigoréxica

Las reglas que ha de seguir una mujer para conseguir un cuerpo ideal para el fitness son parecidas a las que siguen los culturistas masculinos, y crean también problemas de vigorexia cuando la practicante se obsesiona por lograr sus objetivos a toda costa y perfeccionarse cada vez más. Se pide que la mujer convierta en una prioridad principal el fitness, dedicándose a entrenar casi a diario y siguiendo rutinas de musculación y de ejercicio cardiovascular cada vez más exigentes.

También hay un énfasis importante en la alimentación, la cual es muy alta en proteínas y contiene el mínimo de hidratos de carbono y muy pocas grasas esenciales. Esto es así para que la mujer pierda el máximo posible de grasa corporal y aumente su masa muscular. Así se consiguen en practicantes de fitness unos niveles hormonales y de composición corporal típicamente masculinos, si bien con menos énfasis en la hipertrofia muscular o crecimiento del músculo. La práctica totalidad de mujeres que aspiran a competir en esta disciplina son instadas incluso a operarse quirúrgicamente para implantarse pechos de silicona, ya que la enorme bajada de grasa corporal hace que pierdan incluso sus pechos.

QUÉ HACER SI CREES QUE PUEDES PADECER VIGOREXIA

Si te has reconocido en algunos de estos síntomas, o conoces el caso de alguna persona cercana que pueda padecerlos, es importante que busques ayuda especializada cuanto antes. La vigorexia es un trastorno alimentario tan grave como la Anorexia, la Bulimia o el Trastorno por Atracón.

Al igual que en estos otros trastornos, la vigorexia acaba deteriorando el funcionamiento psicológico de la persona. Causa ansiedad, irritabilidad, depresión, problemas obsesivos y aísla al individuo que la padece de su entorno, de sus seres queridos y de la vida que llevaba anteriormente. Conlleva finalmente el deterioro del organismo y la muerte por problemas cardiacos, hepáticos, etc. asociados a las dietas hormonas consumidas en un porcentaje nada desdeñable entre los enfermos que la padecen.

El trastorno vigoréxico no deja de ser un trastorno mental que requiere un tratamiento para retornar al funcionamiento psicológico normal del individuo. Los tratamientos especializados en trastornos alimentarios te ayudarán a recuperar la calidad de vida perdida, así como tus emociones positivas y tu salud psíquica y física.

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